jueves, 5 de febrero de 2015



                                                  LA IRA DE DIOS

 Un silencio espeso acompañó ese día los  tonos  ocres y negros que poco a poco  fueron tomando todo el cielo hasta que este, con un estruendo inaudito, literalmente se desplomó sobre la playa. 

                                                                

                  


3 comentarios:

  1. Apocalíptico el título. Refrendado por la descripción del suceso aterrador. Es inimaginable que el Cielo, tal como lo describen las Religiones, se desplome sobre una playa. A menos que sea una alegoría acerca de algo que no capto o que “Cielo” sea el nombre de un avión, o quizás todo sea el sueño de una persona.
    Bien creado el entorno de la tragedia, impacta al lector. Me gustó

    Jorge Carmi

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  2. Muy bien llevada esa ira de Dios; más que al pie de la letra, al pie del paisaje playero.

    Me gustó, Edith.

    Cariños,
    Mariángeles

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